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LA LESBIANA “IMPRESENTABLE”

Es más, hay una molestia particular y hasta terror hacia la lesbiana visible que parece “empobrecida”. Esa es la que desagrada. En claves occidentales, ni es artista ni es “exótica”. Pero si la misma tuviese una piel más “luminosa”, si estuviese en un decorado territorial más similar a barrios altos, si tuviese detalles estéticos con pinta de sector acomodado, si hablara con una fonética de “gente educada”, sería “presentable”.

En memoria de Flora Sanhueza Rebolledo: “Ni Dios ni patrón ni marido”

Las obreras feministas del Cono Sur de Nuestramerica y las anarquistas guerrilleras contra el fascismo en Europa, estaban tan convencidas de la necesidad de conciencia proletaria como de la inevitable conciencia de ser mujeres explotadas doblemente: por pobres y por ser objeto de la dominación sexual masculina. No estaban emulando-copiando a los hombres, si no elaborando en la base de sus vivencias, su propuesta política anticapitalista.

NO ES ACUERDO DE PAZ, ES PACIFICACIÓN

«Esto no es paz, es pacificación, ocupación militar y policial, y represión para la inacción, todo lo cual históricamente ha significado violencia y colonización por parte del Estado capitalista y patriarcal en contra del pueblo.»…

Castigo femicida + violencia institucional, lo que queda a las mujeres que no somos de las elites

La letra por más que este escrita, no escribe otra realidad para ninguna mujer, menos para quienes no son/somos, parte de las elites. Mujeres de las clases dominantes buscan y saben cómo obligar a varones de su clase a oírlas y “cumplirles”. Para el resto, no hay nada en la sociedad ciudadana que tanto admiran y pronuncian, porque es capitalista, racista y patriarcal. La sororidad, realmente una quimera que si no asume raza, clase y territorio, existe también, solamente, en la letra.

En memoria de Camille Vardelle y Simone Weil: MARZO, TRABAJOS, REVOLUCIONES, FEMINISMOS Y SEPARATISMOS

En marzo hablarán de “huelgas”. Pero son simbólicas. Parar en casa, es improbable o como en el día de la madre, nos dejarán «ese día descansar».
En la pega asalariada, con teletrabajo y “plan paso a paso” militarizado, no suena genuino. Y cuando te autogestionas: No trabajas, no comes.
Lo otro que están haciendo ahora con esto de las olas, es hablar en números y letras: 8M, 11S, 18O, muy al estilo de los nortes… Pero no vayas a mencionar “feminismo radical” porque ahí te dicen: ¡Ah «feminismo blanco”! Y eso sería poco menos que feminicidio. O di Separatismo… idem.

Ignacio Urrutia: Confrontar el horror

Lo verdaderamente criminal de Urrutia es lo que defiende, su complicidad con violadores, torturadores, asesinos que se organizaron en el poder para eliminarnos. Para eliminar a niños, niñas, adolescentes, jóvenes, gente adulta horrorizada con lo que estaba pasando en Chile desde el 11 de septiembre del ’73.

Los consensos anti-“punitivistas”

Voces institucionales -de partidos políticos- y académicas, hablan desde un feminismo latinoamericano congelando escraches a agresores machistas, el feminismo se vacía de mujeres, de separatismo y de acción directa, y da acceso a militantes; ya no es subversión, es un feminismo sociólogico-psicologista de explicaciones técnicas de lo injustificable y optimista adaptación al mundo patriarcal.

MÁS SOBRE LA RÚPTURA DEL FEMINISMO COMUNITARIO

Ayer me quedé entre enojada y no se explicar el sentimiento, al verla en la feria de libro en el atrio de la Umsa. Vendía los libros de María Galindo, de Victoria Aldunate (“La chica corazon de ruedas” y “Maliciosas, Marimachas, Militantes, Maracas y malditas”), de Adriana Guzman en co-autoría con Julieta Paredes “El Tejido de la Rebeldía y el Desafío de la Despatriarcalización”, reflexión colectiva del feminismo comunitario…

MI CARTA, REFLEXIÓN, RELATO… SOBRE “RUPTURAS” “COMUNITARIAS”

Lo había denunciado políticamente en poemas, cuentos, artículos y talleres, desde otras perspectivas y desde hace años (siempre escuchó la que quiso escuchar).Sería bueno hablar por fin, políticamente, de nosotras, oprimidas-opresoras, nada de pureza, todo de memoria; de nuestros narcisismos colectivos y sociales que distorsionan percepciones y producen dolor con discursos que pisotean las vivencias.