victoria aldunate morales

Si eliminan la Violencia Contra las Mujeres, se autodestruyen, no pueden… (nosotras sí…)*

Si el feminismo, ahora “los feminismos” reculan de sus políticas radicales de redistribución de los tiempos, los territorios, la riqueza, los recursos, los espacios cotidianos, y se quedan solo con estas políticas de reconocimiento a las identidades que implican visibilización cual publicidad de multinacionales, el feminismo se convierte en un  fetiche estético y en una usanza performática.
Para eso la postmodernidad neoliberal entrega cuotas de poder a determinadas mujeres para vaciar el feminismo.
Lo hace con las que cultivan más poder alineándose con ideas masculinas hegemónicas y con movimientos mixtos en que la hegemonía es masculinizada.

Crudos recuerdos de nuestra historia como espejos

desde una crítica feminista y autocrítica radical, Victoria nos remece y sitúa en el centro de la reflexión como oprimidas, pero, jamás vencidas, porque seguimos vivas, aunque nuestros cuerpos hayan perecido, viven todas en nuestra memoria y, que como germen revolucionario volvemos a nacer en cada acción de solidaridad, de apañe, cariño y amor.

$HILE: SORPRENDE EL «RE$HAZISMO» TRIUNFANTE

Por otra parte, en la mayoría hegemónica del feminismo institucionalizador no sorprende nada. Ha tenido desde hace casi 33 años un tono sostenido de burla clasista (cuando se ríen de ti porque consideran que tú no sabes nada y ellas sí), y de desprestigio misógino que es el que se usa fácilmente cuando te hacen aparecer como una voz aislada de «una medio loca» «extrema»… (Así lo describen en sus libros negando a todas las colectivas que sostenían y sostienen la autonomía de manera organizada y reflexiva).

La “puebla” rechazó

La “nueva constitución” era un texto enriquecido y docto, plagado de simbólicas categorizaciones, pero evadiendo entre líneas la destrucción del sistema de mercado.
No era una “constitución feminista”. El feminismo se opone radicalmente al patriarcado por lo que no puede ser neoliberal.
¿Puede acaso ser “feminista” una constitución latinoamericana que no nacionaliza los recursos naturales saqueados constantemente por el primer mundo y que explota a las mujeres?

Él no les mintió

Poco se diferencian estos feminismos con los bacheletistas. Aquellas celebraron el primer mandato de Bachelet emocionadas porque “era mujer”, y no les importó nada que también fuera la continuidad de la prisión política a gente mapuche en resistencia a las trasnacionales y la oligarquía. Soslayaron el asesinato de Matías Catrileo (2008) bajo su mandato, y más tarde, cuando se hizo internacional el reclamo feminista autónomo por la indiferencia gobiernista ante la huelga de hambre de la comunera y presa política mapuche, Patricia Troncoso, guardaron sus challas para “lamentarse” con alguna tímida declaración. Hay que reconocer -eso sí- que nunca organizaban “encuentros plurinacionales y antirracistas” en esas condiciones políticas de sus gobiernos.

Entrevista a Margarita Pisano*: “¿Tú crees que sacarás algo de aquí…?”

subraya fragmentos de una historia feminista latinoamericana como la denuncia de “Cómplices” de Brasil sobre la gestación del proceso de Beijing con la AID (American International para el Desarrollo), la misma que indujo programas de esterilización forzada a mujeres. Una AID íntimamente relacionada con la política exterior de EE.UU. y de la cual era consultora la feminista Gina Vargas, que Pisano nombra como “encargada de llevar las políticas de la AID, a Beijing”. Y no deja de ser relevante este fragmento neoliberal de la historia feminista ya que a más de 25 años, hay feministas chilenas que pretenden la figura de Vargas como “autónoma”, lo que suena –al menos- sorprendente.

La disputa por “El feminismo”

El feminismo” mixto y heterosexual, no quiere aceptar la memoria de un feminismo que confronta al Patriarcado como sistema político y que NO nombra al machismo, la lesbofobia, la homofobia, la transfobia como “cultura”, “inequidad”, “falta de oportunidades”, “discriminación”. Todos aquellos conceptos que como “diversidad”, le son tan saludables al capitalismo neoliberal y (neo)colonial, porque son y se quedan en la superficie.

LA HUMANIDAD NO ES VIOLENTA POR NATURALEZA (ENTREVISTA A HUMBERTO MATURANA 2003)

Sí, el aborto puede ser una conducta amorosa también. Amorosa con todos, con el que no nacerá, con la que aborta, con los demás hijos (si los hay), con la sociedad en general. Evitará que nazca un niño que sufrirá miseria, abandono, parricidio, descuido, desamor.

La ética no tiene que ver con las normas, sino con lo que siente la persona en relación con lo que hace.