“BUSCAMOS LO MISMO QUE LA DEMÁS GENTE, UN HOGAR”
El desalojo forzoso es una de las violaciones más graves a los derechos humanos en el mundo. El artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el artículo 11.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) lo subrayan. Chile ha ratificado todos los tratados internacionales y regionales de derechos humanos con todas las enmiendas realizadas en el siglo XXI, pero –una vez más- este Estado se mueve turbiamente, pues, en la práctica, no reconoce lo que firmó, el derecho a la vivienda adecuada[2], en Chile decimos “vivienda digna”. Pero no es solo eso, es que además el estado chileno bajo el actual gobierno promulgó una ley que permite catalogar de “violentos usurpadores” a todos y todas quienes se agencian un espacio para habitar.

Cruzó fronteras buscando “una vida mejor”.
Descifrar la propaganda de Dictaduras (y gobiernos), como parte de la guerra psicológica en Latinoamérica*
Jornadas de rescate de la memoria histórica de mujeres en el territorio, 2026