
Acción de Red de Terapeutas Tierra y Territorio-Casa Mundanas-Bordadoras de Los Andes
No estar solas en 11 de septiembre es una manda, un sino, una obsesión.
Es estar juntas, estar acompañadas y apañadas en el dolor que cruza generaciones.
Estar con ellas y con el cuerpo grande e imponente de la Memo.
Son mujeres grandes, jóvenes y niñas, las que se conjugan en la cuerpa de papel maché, engrudo y lágrimas, risas y sonrisas de esta Memo. También es la rabia de esta escultural mujer tejida de los rostros entrelazados de las caídas en la lucha por un territorio para los pueblos, para las personas comunes, para las mujeres empobrecidas, para la niñez mal alimentada que comenzó a nutrirse con el medio litro de leche aquel en las escuelas y colegios.
La niñez, la juventud, las mujeres que escucharon y cantaron Venceremos, La Batea y la Canción del Poder Popular, que conocieron a Víctor Jara, los cordones industriales y los trabajos voluntarios.
Estuvimos con ellas y ellas con nosotras en un estadio repleto de gente desconocida con la que sin embargo, compartimos un sentimiento común: La memoria sigue acá y nos protege del odio de un gobierno de utraderecha fascista, componedor de los restos criminales de la Dictadura.
PORQUE LA MEMORIA DE LAS MUJERES REVOLUCIONARIAS NO SE TRANSA.
¡¡¡NI PERDÓN NI OLVIDO NI RECONCILIACIÖN!! Red de Terapeutas Tierra y Territorio-Casa Mundanas-Bordadoras de Los Andes

fotos: puntada con hilo
