En memoria de Ximena Cortés y Ruth, breve recuento del caso
AUNQUE LA FACH ESTABA FORMALMENTE INFORMADA DE LA VIOLENCIA DE DÍAZ CONTRA XIMENA JAMÁS ACTIVÓ LOS PROTOCOLOS PARA VÍCTIMAS DE VIF.
AUNQUE LA FACH ESTABA FORMALMENTE INFORMADA DE LA VIOLENCIA DE DÍAZ CONTRA XIMENA JAMÁS ACTIVÓ LOS PROTOCOLOS PARA VÍCTIMAS DE VIF.
Es su proceso histórico, las feministas y sus colectividades, hemos develado una historia política genuina y creadora de un movimiento político que no es puramente identitario ni solamente anclado en subjetividades y lenguajes. El feminismo ha elaborado lenguajes basados en sentimientos y ha tenido la capacidad de identificarse con otros, pero ha rechazado romantizar o encubrir el daño diluyéndose a sí mismo. Tiene genealogía y esto no es un debate “generacional”, en todo caso, es transgeneracional.
El desalojo forzoso es una de las violaciones más graves a los derechos humanos en el mundo. El artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el artículo 11.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) lo subrayan. Chile ha ratificado todos los tratados internacionales y regionales de derechos humanos con todas las enmiendas realizadas en el siglo XXI, pero –una vez más- este Estado se mueve turbiamente, pues, en la práctica, no reconoce lo que firmó, el derecho a la vivienda adecuada[2], en Chile decimos “vivienda digna”. Pero no es solo eso, es que además el estado chileno bajo el actual gobierno promulgó una ley que permite catalogar de “violentos usurpadores” a todos y todas quienes se agencian un espacio para habitar.
Por todo y más, son muy actuales las palabras que Rubén Yem nos dijo cinco meses más tarde del femicidio empresarial de Macarena Valdés, su compañera de vida, en una entrevista: “En Wallmapu se está torturando a la gente. ¡Despierten, mapuche no mapuche, reaccionen, dejen de creerle a la televisión!” (ver video).
Actualmente solo Francisco Jara Jarpa está condenado, pero no fue solamente él, ni siquiera fueron solo los siete sicarios, sino también Puga Matte, Gil Planella y Manuel García más todos quienes en el Riñimapu destilaban su odio contra la comunidad mapuche, y no han tenido ni la más mínima sanción.
Ella dirige las energías de los ríos, arroyos, océanos, lagunas, cascadas.
Las caboclas, mestizas hijas del blanco con las mujeres (secuestradas, subyugadas, violadas, esclavizadas, en concubinatos…) de estos territorios, juntaban el agua que bebían, que cocinaban, y con que se bañaban.
En las comunidades de Abya Yala eran las encargadas del contacto con el agua.
Iemanjá es una divinidad o diosa de la creencia Umbanda, creencia o religión que ha sido la bandera de los pobres, las negras, las zambas, las mulatas, las mestizadas o caboclas o huachas y desposeídas.
También una manera de conservar las creencias arrebatadas a las ancestras.
Según su autor, el periodista y activista, Víctor Hugo Robles, conocido como “El Che de los Gays”, la obra no es una biografía más, ni un monumento académico o literario, ni mucho menos una oda a la amistad personal, sino el ejercicio generoso y colectivo de recordar a unos de los mejores cronistas urbanos de Chile y al más importante activista de la comunidad LGBTIQ+
Como antiautoritaria, el antiespecismo me parece consecuencia lógica dentro de las ideas y prácticas, por lo que saber que hay personas que lograron construir un espacio para refugiar animales, me parece hermoso.
Estos relatos fueron escritos en chile y en Bolivia, cuando la autora era parte de organizaciones feministas autónomas y de redes de apoyo a luchas anticapitalistas, entre los años 2000 y 2013. En ese tiempo no conocía el concepto Hostilidad Horizontal, pero había vivenciado y contemplado varias de sus formas entre nosotras y nosotros mismos... El resarcimiento y homenaje es siempre para la víctima que da título al relato.