victoria aldunate morales

Chile no cambió

En Chile persiste la impunidad en los Crímenes de Lesa Humanidad cometidos por Piñera, y los estados de excepción en el Norte y el Sur (que se extenderían a la zona central), seguirán (“pro Boric”) militarizando territorios. La autoridades “siguen empleando prácticas ilegítimas contra refugiados migrantes”, a los que expulsan sin siquiera “evaluar los riesgos que afrontarán” al ser devueltos a sus países (Amnistía Internacional Chile 2023).

Marzo es feminista, de Clase, radical y autónomo

Marzo es de las mujeres trabajadoras y todas trabajamos, no sólo las asalariadas o las que reciben monedas por lo que sea que hagan para parar la olla.
Si hay un trabajo generalizado en esta División Sexual del Trabajo diseñado por el Modo de Producción Doméstico, es el Trabajo de las Mujeres en la casa, en el barrio, en la Junta de Vecinos, en la Asociación de “Padres y Apoderados” (a la que van más que nada madres, hermanas, abuelas, tías…), en el Partido Político, en la Organización social, en el Centro Cultural, en la Comunidad, en la Okupa, y entre otros espacios, en todas las causas “solidarias” habidas y por haber (damas de rojo, verde, azul y todo el arcoíris).

$HILE: SORPRENDE EL «RE$HAZISMO» TRIUNFANTE

Por otra parte, en la mayoría hegemónica del feminismo institucionalizador no sorprende nada. Ha tenido desde hace casi 33 años un tono sostenido de burla clasista (cuando se ríen de ti porque consideran que tú no sabes nada y ellas sí), y de desprestigio misógino que es el que se usa fácilmente cuando te hacen aparecer como una voz aislada de "una medio loca" "extrema"... (Así lo describen en sus libros negando a todas las colectivas que sostenían y sostienen la autonomía de manera organizada y reflexiva).

La “puebla” rechazó

La “nueva constitución” era un texto enriquecido y docto, plagado de simbólicas categorizaciones, pero evadiendo entre líneas la destrucción del sistema de mercado.
No era una “constitución feminista”. El feminismo se opone radicalmente al patriarcado por lo que no puede ser neoliberal.
¿Puede acaso ser “feminista” una constitución latinoamericana que no nacionaliza los recursos naturales saqueados constantemente por el primer mundo y que explota a las mujeres?

Victoria Aldunate, activista feminista autónoma: «Aylwin estuvo implicado con EE.UU. contra Allende» (memoria de 2009)

¿A 35 años del golpe contra el gobierno de Salvador Allende, qué lecciones podemos aprender de aquello? "¡Pregunta difícil!… Voy a e empezar por mí: yo aprendí que mi tristeza de cada septiembre es un sentimiento que necesito porque me dice que la destrucción de hace 35 años se prolonga hasta hoy..."...

CUERPO DE MUJER, RIESGO DE MUERTE. Violencia Estructural y las trampas del “Género” (2° Edición 2018-libro completo)

Los artículos acá reunidos son herederos del periódico “Puntada con Hilo”, comunicación de mujeres con perspectiva de clase, como le llamamos entonces con Beatriz Bataszew co-directora y presencia del activismo hecho en la Memoria Feminista, feministas autónomas, con las Kallejeras, con la Coordinadora contra el femicidio, lesbianas feministas y feministas autónomas con que llevamos a cabo los 19 de diciembre en la calle y sin permiso en memoria de Javiera Neira Oportus, y memoria, finalmente, de muchas reflexiones entre feministas autónomas, de clase y resentidas. Resentidas porque decirse resentida no invalida lo expuesto políticamente, al contrario, siento y reflexiono que le da el sustento de la vivencia hecha conciencia, al cuerpo.

LA LESBIANA “IMPRESENTABLE”

Es más, hay una molestia particular y hasta terror hacia la lesbiana visible que parece “empobrecida”. Esa es la que desagrada. En claves occidentales, ni es artista ni es “exótica”. Pero si la misma tuviese una piel más “luminosa”, si estuviese en un decorado territorial más similar a barrios altos, si tuviese detalles estéticos con pinta de sector acomodado, si hablara con una fonética de “gente educada”, sería “presentable”.

MÁS SOBRE LA RÚPTURA DEL FEMINISMO COMUNITARIO

Ayer me quedé entre enojada y no se explicar el sentimiento, al verla en la feria de libro en el atrio de la Umsa. Vendía los libros de María Galindo, de Victoria Aldunate (“La chica corazon de ruedas” y “Maliciosas, Marimachas, Militantes, Maracas y malditas”), de Adriana Guzman en co-autoría con Julieta Paredes “El Tejido de la Rebeldía y el Desafío de la Despatriarcalización”, reflexión colectiva del feminismo comunitario...