¿CREES QUE HUELO MAL?
Les amas como una hija, sí, pero como a una hija de pobres (como tú misma). Y no es lo mismo en lo concreto como se materializa el amor de las madres pobres, que el de las otras. Y haces lo que puedes, con mucho amor y escasos billetes. Así, terminas sintiéndote profundamente culpable de no haber sido “la madre que debías”. (Y es que nunca lo eres, especialmente cuando vives en la población).
Y en la población o en otras comunas que tienen más pelo (en eso hay una “igualdad” de mierda), siempre hay gente que imagina que quienes no huelen como ellos, no se parecen a ellos, no tienen su color, su "pelaje", su lenguaje, deben ser eliminados.

Cruzó fronteras buscando “una vida mejor”.
Descifrar la propaganda de Dictaduras (y gobiernos), como parte de la guerra psicológica en Latinoamérica*
Jornadas de rescate de la memoria histórica de mujeres en el territorio, 2026