El origen de la crisis económica es la riqueza acumulada

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El sistema “AFP” fue producido e impuesto por la Dictadura cívico militar en Chile, cuyos herederos sádicos hoy nos gobiernan. También ha sido sostenido por un continuismo, que lejos de traernos “alegría”, negoció un “NO” con los golpistas. Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet, Boric, lo profundizaron y obviamente el piñerismo que además de sus fraudes y colusiones, mató al menos 30 personas en la Revuelta Popular de octubre 2019.
Las “AFP” no son “reparto social”, son la codicia degradante de las élites. Uno de los grupos económicos capitalistas chilenos que reciben mayores ganancias desde estas empresas “AFP”, es el Grupo Luksic , que en poco más de una década, ya obtiene dos veces y media más, de lo que ganaba antes. Lo hizo saqueándonos, explotándonos de diversas maneras, vendiéndonos una vejez imaginaria que gozaría de jubilaciones adecuadas, pero como de costumbre era una estafa.

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Vendedoras de AFP, entre el Mercado y el Machismo», portada Puntada con Hilo N° 2 Año 1, septiembre 1994

X victoria aldunate morales

Intentar que “no se note pobreza” es un absurdo, y conformarse, autoengaño.

Ya sabemos, por ejemplo, que en el periodo enero-septiembre 2026, los supuestos ahorros para la vejez, tuvieron una “caída del 10 por ciento”, que el Fondo “E”, supuestamente “conservador” está fracturado, que el Fondo “D”, donde está la mayoría de quienes se van a jubilar pronto, también va a ser afectado, que las y los jubilados, podemos sufrir disminución de las, ya, miserables pensiones. Hablemos en su jerga: no fue una simple “variación”, y su forma de operar de apostadores, no va a cambiar, habrá más “caídas”. Estamos atrapadas en la condena “AFP”, a la que es imposible desafiliarse. Estas “agencias de fondos de pensiones” son una dictadura creada por la Dictadura pinochetista (valga repetirlo), mediante José Piñera Echeñique y los Chicago Boys.

Aquello que es un “error comercial” para los milmillonarios que controlan estas empresas, para nosotras es destrucción de la sobrevivencia de hoy y mañana. Y sucede en medio de una situación geopolítica en que el costo de la vida se eleva por la acumulación de la riqueza y las guerras que ellos mismos impulsan. Esta situación se prolonga no porque “acumular o dar guerra sea inherente al ser humano”, sino porque producir y vender armas, controlar territorios, fronteras, “infraestructura crítica” de los países atacados, sirve para saquear petróleo, oro, tierras raras. Por eso los gobiernos que ellos dominan, diciéndonos que es “progreso” y “desarrollo”, construyen justamente lo que nombran “infraestructura crítica”, puertos, carreteras, corredores bioceánicos, aunque en realidad es facilitar extractivismo y saqueo. En medio de esta infamia, no importan las vidas de quienes mueren en el fuego cruzado, ni -menos- de quienes sobreviven en la vejez desposeída.

Manadas de perversos

Más claro, echarle agua, lo relevante en este estado sistemático de cosas, es su mercado especulativo, por eso las empresas privadas “AFP”, alineadas como manadas[1] de violadores, apuestan nuestra plata a ganador/perdedor. Cuando ganan, la ganancia es de ellos y cuando pierden, se pierde nuestro esfuerzo.

Un dato histórico de la putrefacción, también misógina de las empresas “AFP”, es que estas patronales en los años 90, por medio de departamentos “ejecutivos de ventas”, lograban clientes “importantes” con sobornos y regalos, y dependiendo de la estratificación en que se encontraba dicho cliente, algunas o muchas veces, “ofrecían venta con velador”, así escuché llamarle. En este juego perverso, las trabajadoras podían llegar a ser señuelos, trata en medio de sus negocios. Y los desclasados y machistas “compañeros de trabajo”, tal como los capataces de siglos atrás, se podían hacer parte y silenciarlo. Todo a cambio de la afiliación de clientes gerenciales que presionaban a sus trabajadores y trabajadoras para afiliarse a una u otra “AFP”.

Lo sé porque lo reporteamos en los años 90 desde Puntada con Hilo (ignoro si sigue sucediendo de la misma manera).

«La Alegría No Llegó» portada Puntada con Hilo Nº 5, AÑO 2 ENERO 1995

Cínicos y mentirosos

Las “AFP” esta vez, más ruidosamente que otras, perdieron parte importante del fruto de nuestras energías, que ya es una mínima parte de su acumulación. Sus serviles voceros justifican esta pérdida de maneras absurdas y vulgares. No parecen lumbreras de la ejecución del “reparto social de beneficios”, lucen como usureros. Mienten diciendo que “ni se va a notar” y concluyen, cínicos, con que “todo lo que hacen es legal”. Y sí lo es, porque la legalidad capitalista ampara el saqueo, y lo hará mientras no despertemos de la fantasía clasemediera que -colonizadas- asociamos a “decencia”, pero vivenciamos siempre en descenso. Lo que alguna vez pudo ser nuestro “ascenso de clase” por medio de supuestas “calificaciones”, ya no opera. No nos va “a ir mejor” y no es “síndrome del impostor” o “baja autoestima”, es orgánico. Nadie se hace más joven ni descumple años. Nos enfermamos por estrés, por el cambio climático, nos deprimimos porque no somos “exitosos” o “empoderadas”, perdemos conexiones laborales y sociales, y ya no somos “un recurso humano deseable”. La sospecha es que cuando nos pagaban, no era por “calificaciones” y “curriculums”, sino que el sueldo académico, de la empresa privada o del servicio público, en realidad es una renta de lealtad-complicidad. Lo que nos conceden de su riqueza, es para sostenernos a su servicio, a cambio de cierto silencio con fachada “democrática”, “social”, “ciudadana”, “creativa”, “artística”, hasta identitaria y/o “diversa”… A ellos, les da lo mismo, somos “recursos” desechables del mercado financiero y como cualquier máquina que se descompone, prefieren re-cambiarnos (tal cual opera el “recambio generacional” en política y movimientos sociales).

Lamento aguar la fiesta de la positividad psicopolítica vigente, pero en un mundo en que las nuevas “epistemologías” nos enseñan mucho lenguaje, psicología neoliberal, escasa conciencia de clase, y en que la apropiación cultural se hace costumbre, esta cuestión de “decretar” y buscar responsabilidades solamente en la individualidad, nos paraliza, y le da al saqueador una ventaja magnífica para seguir con su negocio.

Nada “va a estar bien” con Kast, Milei, Fujimori, Bolsonaro, Bukele, menos con Trump ni Netanyahu, por nombrar solo algunos notables gestores de la miseria y la muerte local e internacional. Única solución: transformar estructuralmente todo el sistema capitalista y patriarcal. Sin “resignificaciones” ni lenguajes ficticios, ni “agenciamientos” que matan al sujeto político organizado colectivamente, que -estoy segura- seguimos llevando dentro (optimismo que conservo).

El sistema “AFP” fue producido e impuesto por la Dictadura cívico militar en Chile, cuyos herederos sádicos hoy nos gobiernan. También ha sido sostenido por un continuismo, que lejos de traernos “alegría”, negoció un “NO” con los golpistas. Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet, Boric, lo profundizaron y obviamente el piñerismo que además de sus fraudes y colusiones, mató al menos 30 personas en la Revuelta Popular de octubre 2019.

Las “AFP” no son “reparto social”, son la codicia degradante de las élites. Uno de los grupos económicos capitalistas chilenos que reciben mayores ganancias desde estas empresas “AFP”, es el Grupo Luksic[2], que en poco más de una década, ya obtiene dos veces y media más, de lo que ganaba antes. Lo hizo saqueándonos, explotándonos de diversas maneras, vendiéndonos una vejez imaginaria que gozaría de jubilaciones adecuadas, pero como de costumbre era una estafa.

Los milmillonarios son bandas muy peligrosas que en Chile se hicieron ricos y facilitaron una Dictadura que torturó, hizo desaparecer, asesinó, y criminaliza la protesta que jamás ha sido el origen de las crisis sociales, el origen es su acumulación, y el objetivo de sus crímenes de lesa humanidad, es poder saquearnos libremente.

Este estado de cosas no es inevitable. Todo lo que se produce de manera artificial, se puede destruir. Nos queda hacer justo lo que liquidará su acumulación maquiavélica. Desmercantilizar el trabajo, la salud, la educación, la vida, la vejez, la vivienda, el descanso, el cuerpo. Y como “la felicidad” es un hecho colectivo, también desmercantilizar a los animales y a toda la naturaleza, reponer lo destruido, yendo en contra de lo que llaman “desarrollo sustentable” porque es justamente esa economía, la que no permite que la vida, realmente sea sustentable. El “cómo” hacemos esto, es cuestión de organización social y recuperación de la conciencia de clase, imprescindible para un cambio estructural.


[1] Óscar Guerra, Ciper Chile (16-10-2026)

[2] ¿AFP Para Quién? Dónde de invierten los Fondos de Pensiones. Estudios de la Fundación Sol, Recaredo Gálvez y Marcos Kremerman. Documentos del Area Social.