PIROTECNIA MEDIÁTICA, JUGANDO CON UNA VERDAD
Convencen a sus más entusiastas audiencias de que en el caso de Julia Chuñil, la IA puede hacer lo que las pruebas no. Así fue la narrativa de la Fiscalía, con una recreación de Inteligencia Artificial y dichos de testigos hostigados policialmente por más de un año. Estos pretensiosos comentaristas de teve y youtobe, también se dan “la oportunidad” de mostrar su erudición sociológica

X victoria aldunate morales
Los medios de comunicación masiva, en su suerte de vocería de la Fiscalía Regional de Los Ríos, asumen, tal como en el caso Norin[1] condenar violando la presunción de inocencia basados en estereotipos negativos, y como en el caso Huracán, deciden asumir que las investigaciones judicial-policiales no falsifican instrumento público ni obstruyen la verdad[2]. Y justo en momentos en que, en todas las anteriores, está probado que sí lo hacen.
Convencen a sus más entusiastas audiencias de que en el caso de Julia Chuñil, la IA puede hacer lo que las pruebas no. Así fue la narrativa de la Fiscalía, con una recreación de Inteligencia Artificial y dichos de testigos hostigados policialmente por más de un año. Estos pretensiosos comentaristas de teve y youtube, también se dan “la oportunidad” de mostrar su erudición sociológica sobre “cómo es la gente de campo”. Porque, claro, “ellos saben de esas cosas”. Si no supieran no estarían en la tele y los medios monopólicos… ¿O sí? La cuestión es que estos regios comunicadores son los merecedores de micrófonos y pantallas financiadas por bandas empresariales muy peligrosas y es a lo que estamos asistiendo.
Los medios masivos de $hile, en medio de la ola racista neofascista mundial -en la que ellos por su puesto “simpatizan” con el trampismo (de Trump, de tramposo) violador y pedófilo -, ahora dan por hecho la muerte de Julia Chuñil a manos de un hijo. Y porque les conviene, hablan de femicidio y VIF. Oyen cantar el gallo, pero no saben dónde, entonces rellenan:
“La sangre en la casa no es de un corte común de esos que alguien se hace cuando trabaja o cocina, es de un crimen; la sangre en la carreta parece que es de Julia Chuñil; es que hubo tres crímenes en esa casa…”.
La defensora, Karina Riquelme responde: “No. Uno sucedió cuando la familia aún no vivía allí, otro lo cometió otro hijo de Julia quien fue entregado a la justicia por la misma Julia Chuñil y por el hijo acusado. No hay un contexto de violencia intrafamiliar. No se comprobó ninguna causa de VIF. Cuando ella dijo que se sentía amenazada por un hijo, no hablaba de Javier, hablaba justamente de otro hijo. La última persona que estuvo con Julia Chuñil es una amiga que ha cambiado su versión en numerosas oportunidades, pero en un inicio dijo que fueron al fundo a buscar a sus animales y que a ese lugar habría ido a buscarla una camioneta. La prueba de sangre de mi representado es de una astilla en una carreta y la última prueba de ADN de Julia, está en ese fundo y no en su casa…”.
Riquelme también contra pregunta a estos Sherlock de matinal: “¿Ustedes escucharon algún peritaje que haya dado el ministerio público que pruebe que Julia Chuñil haya fallecido en su casa?”. Silencio y omisión. NO HAY TAL PERITAJE.
Tampoco han encontrado nada en las excavaciones y no es la primera vez que lo hacen. Por otra parte, a pesar de que la Fiscalía habría obtenido “una confesión” del yerno de Julia, los aguerridos comunicadores dejan ésta en segundo plano cuando -agúdos como son- sospechan, sin expresarlo, que podría resultar inadmisible, pues no fue en presencia de su defensor ni de ningún juez. Entonces recurren a otro testigo que para las Miss Marple de tevé es “clave”, pero que también decae cuando la defensora responde que es “una persona con demencia senil y que fue golpeado por los mismos policías que allanaron la casa” de la familia hace tres días.
Los testigos de la fiscalía son de oídas, con dificultades cognitivas, y suelen cambiar su versión. No hay pruebas concluyentes.

LA “BUENA DE” ESQUIVEL
La fiscal Esquivel es esquiva sí, pero quiere -a toda costa- ser «muy buena». Con una actitud suavemente femenina, se coloca el parche antes de la herida, pretendiendo “sororidad” y condescendencia para no ser calificada de lo que es, una racista. Entonces se deshace en halagos hacia la figura que a ella le conviene de Julia Chuñil que, en su ojo judicial, no sería una defensora de la tierra, si no “una mujer amante del campo”. Con los otros mapuche de la familia Chuñil en cambio, esta fiscal no sostiene la misma actitud. Es decir, la mirada de Esquivel, sufre de una profunda dicotomía sin límites. Si la gente no es “buena, buena”, “es mala, mala”. Esboza así una imagen de unos hijos a los que denigra como “violentos, crueles con los animales” -buscando simpatía de los animalistas-, “borrachos”, matones con las comunidades vecinas, y a la vez unos sofisticados suplantadores que tejen cuidadamente un círculo de poder movimientista. Describe unos perfiles que deben apasionarla en noches de Netflix. Sobre todo, muestra desde su cuidada actitud buenista que “sus testigos son reales, mientras los de la defensa y la familia acusada, no. Esos son malos, los de ella “son los buenos”.
Para concluir, los medios monopólicos ganapán pretenden que los movimientos sociales que denunciamos manipulación en su información y desaparición de una defensora mapuche de la tierra, Julia Chuñil, amenazada por un empresario al que se le ha permitido no declarar, seríamos “jóvenes fanáticos a quienes nos atraen estas causas medioambientalistas”. En lo que nos toca a nosotras, nos quitan varias décadas de encima (nada mal). Y en lo que les toca a ellos, aunque no investiguen, se ganan su plata trabajando eficazmente para el patrón.
[1] https://cejil.org/comunicado-de-prensa/norin-catriman-vs-chile-avances-y-reparaciones-pendientes-a-11-anos-de-la-sentencia/
[2] https://www.pjud.cl/prensa-y-comunicaciones/noticias-del-poder-judicial/139395
