Descifrar la propaganda de Dictaduras (y gobiernos), como parte de la guerra psicológica en Latinoamérica*

Spread the love

Descifrar imágenes de la Dictadura parte de la guerra psicológica y una construcción hegemónica. Las imágenes de propaganda hacia y para el Golpe de Estado en Chile se enmarcan dentro del contexto de la Guerra Fría y su proyección en América Latina, la cual se caracterizó por el enfrentamiento político-ideológico entre dos potencias mundiales, Estado Unidos (EE.UU) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), concepción binaria se desplegó en casi todo el planeta y generó enfrentamientos militares e ideológicos en distintos territorios. Hubo una gran producción de propaganda, que tuvo un despliegue mundial a través de diversos medios. Se desarrolló el triunfo de La Revolución Cubana en 1959, hecho que representó una gran alarma para EE.UU, ya que significaba que su enemigo había tomado fuerza “bajo sus propias narices”.

1000332925
Spread the love

El Golpe de Estado en Chile en el contexto de la Guerra Fría y su proyección en América Latina

X Millaray Cárcamo Hermosilla

Las inserciones oficialistas de la dictadura cívico-militar.

Imagen y propaganda en El Mercurio entre 1973-1976

Tesis para optar al grado de Magíster en Estudios de la Imagen 2022 – Facultad de Filosofía y Humanidades. Departamento de Arte

DEDICATORIA

A mi madre:

Agradezco que cultivaras en mí el interés y la pasión por el quehacer político.

Y sobre todo que me enseñaras a organizarme, a creer en lo colectivo.

No lo hago a tu modo, pero compartimos la utopía de un mundo mejor.

Una parte de tu lucha vive en mí y en las que vendrán.

Llegará el día en que construiremos la felicidad que nos han negado.

Nos reiremos, sanaremos las heridas y haremos arder los bototos.

Será por ti,

por nosotras,

por las que sobrevivieron,

por las que nos arrebataron

y nunca más pudimos abrazar.

EXTRACTO DE LA INTRODUCCIÓN

La dimensión visual y estética es relevante para comprender cómo una sociedad opera, reproduce, proyecta y permanece. Por ello, es importante conocer la propaganda generada por la dictadura cívico-militar, ya que abordar estos ámbitos nos permite acceder a la construcción ideológica configurada por los militares y sus colaboradores(as). También nos permite conocer los recursos simbólicos que se pretendieron usar para que las personas internalizaran e interiorizaran esta construcción impuesta por la Junta Militar. Las imágenes juegan un rol fundamental al interior de la sociedad, más aún cuando nos rodean constantemente a través de los medios masivos de comunicación y forman parte de nuestra vida cotidiana, como lo fueron las inserciones estudiadas que seguramente fueron vistas por personas en sus casas, trabajos, en el transporte público o en un parque bajo el sol.

Las imágenes nos permiten rememorar, funcionan como pequeñas máquinas del tiempo, nos transportan del hoy al ayer, reproducen y producen recuerdos. Muchas quedan impregnadas en nuestra retina de manera permanente, se vuelven icónicas, míticas, logrando marcar la memoria colectiva e individual. Existen imágenes del Golpe de Estado que poseen este poder, como las grabaciones de “La Moneda” en llamas, las fotografías del personal de esta casa de gobierno siendo apuntado por los militares golpistas, y el rayado “PIN8” generado por campaña del “No” que invadió las murallas del país en los 80’, entre otras.

La producción visual se permea por los procesos históricos y viceversa, y en consecuencia, es importante estudiar las imágenes en sí mismas, junto con sus contextos de circulación y producción. Hay que decodificar aquellas que poseen un fuerte carácter persuasivo y responden a una construcción hegemónica, como la propaganda, pues esto nos da nociones sobre las estrategias, dimensiones y recursos que influyen en las conductas, sentimientos, afectividades y vínculos de las personas.

Asimismo, es necesario conocer el contexto en que surge la dictadura cívico-militar chilena en la que se gesta y circula la propaganda estudiada. El Golpe de Estado se enmarca dentro del contexto de la Guerra Fría y su proyección en América Latina, la cual se caracterizó por el enfrentamiento político-ideológico entre dos potencias mundiales, Estado Unidos (EE.UU) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Durante este periodo, podríamos decir que el mundo estaba dividido en dos polos: un bloque occidental caracterizado por impulsar una economía liberal y la defensa de la cultura occidental, versus un bloque oriental marcado por el desarrollo del comunismo, el marxismo y los proyectos socialistas. Esta concepción binaria se desplegó en casi todo el planeta y generó enfrentamientos militares e ideológicos en distintos territorios.

En consecuencia, durante la Guerra Fría hubo una gran producción de propaganda, que tuvo un despliegue mundial a través de diversos medios. Se generaron imágenes que marcaron esta época para siempre, como el cartel del “Tío Sam” o las noticias de ataques nucleares. La carrera espacial y otros ejemplos evidencian la eficacia de estos recursos propagandísticos en que ambos polos compiten, donde finalmente EE.UU demostró su poder al llegar a La Luna, permitiendo que el bloque occidental obtuviera un gran triunfo mediático que lo posicionó por sobre la URSS y todo el bloque oriental. Bajo la lógica polarizada de la Guerra Fría, se desarrolló el triunfo de La Revolución Cubana en 1959, hecho que representó una gran alarma para EE.UU, ya que significaba que su enemigo había tomado fuerza “bajo sus propias narices”. Debido a lo anterior y a partir de ese momento, se instauraron una serie de políticas cuyo objetivo era erradicar el comunismo de Latinoamérica y el Caribe. Justamente, en este contexto se crea la Alianza para el Progreso5 en 1961 y la Escuela de las Américas6 en 1963, instituciones que permiten impulsar la agenda de EE.UU en el continente, facilitando y promulgando la intervención política y militar del bloque occidental. Esto último favoreció la configuración y divulgación de la Doctrina de Seguridad Nacional7 (DNS) en el territorio, la cual se conformó como pilar ideológico para plantear y ejecutar golpes militares en el cono sur de América Latina. Dicha doctrina identifica al comunismo como un peligro para los valores cristianos, occidentales y nacionales, enseñando cómo accionar dentro y fuera del país para detenerlo. De este modo, se construye una lógica que favorece la polarización y concibe una guerra total y permanente8 en diversos ámbitos, como el político, el económico, el psicológico y el militar, entre otros.

En este contexto, el desarrollo de la propaganda se comprendió como parte de la guerra psicológica9, la cual promulgó la creación de diversas estrategias para crear, configurar y difundir imágenes del llamado “enemigo interno”, proceso en el cual los medios de comunicación tuvieron un rol importante, pues difundieron relatos y representaciones, además de realizar operaciones que respondían a esta doctrina. La alianza entre medios de comunicación y dictaduras fue íntima, y un ejemplo claro lo entrega el artículo de Cora Gamarnik, Fotografías y dictaduras: estrategias comparadas entre Chile, Uruguay y Argentina, en el que estudia las imágenes que circularon en los grandes diarios de dichos países, identificando cómo estos emitieron y produjeron “campañas mediáticas que silenciaron, ocultaron y, al mismo tiempo buscaron imponer una visión positiva de los gobiernos de facto, mientras se intentaba instalar una visión de la historia previa de cada uno de los países que justificaba la represión que desencadenaron. […] también habían sido clave en las campañas a favor de los respectivos golpes en los meses previos” (2). Desde ahí, Cora Gamarnik postula que existe una articulación coordinada entre las dictaduras y los medios masivos de la comunicación, especialmente la prensa, que opera de manera nacional e internacional, por lo que el vínculo entre la dictadura y la prensa de libre circulación10 fue sumamente potente y significativo en la época. Las imágenes, reportajes, inserciones y noticias publicadas en prensa fortalecieron y fueron parte de una construcción hegemónica erigida por los militares y sus agentes colaboradores(as), por ello es que El Mercurio y otros diarios nacionales emitieron noticias falsas con el fin de legitimar y justificar el actuar militar, y policial11. Ejemplo de esto es la noticia sobre el “Crimen en las Playas Los Molles”12 donde este diario presenta el asesinato de una militante del Partido Comunista, Marta Lidia Ugarte Román, como un “crimen pasional”13, siendo que la verdadera razón de su muerte fue el accionar de los servicios de inteligencia de la dictadura…

ACÁ PUEDES LEER LA TESIS COMPLETA

* Una tesis que estimamos totalmente contingente mientras la guerra -de mayor o menor intensidad- contra los pueblos latinoamericanos y sus defensoras, no haya cesado. La Tesis e imágenes han sido facilitadas por su autora, Millaray Cárcamo Hermosilla, a puntada con hilo. Nuestros agradecimientos a la compañera.