Chile y Argentina: Dos Estados contra un mismo territorio

Spread the love

Mientras tanto, la “mancha” del litio, la de la soja, la del oro, la de la carne… agujerean las fronteras. El tratado minero pretende una nueva forma de gobernanza para dar curso a la explotación de Atacama, en el norte de Chile, y San Juan, en el centro oeste de Argentina. La región es rica en aguas heladas, que podrán ser aprovechadas en contexto del cambio climático y la escasez hídrica. La presencia de oro y cobre viene alimentando la codicia de mineras como Lundin Mining y BHP Canadá, que explotan los yacimientos de Josemaría, Filo Sol y Helados. Todos organizados en el Proyecto Vicuña[4], nombre bonito para un emprendimiento que justamente afecta las vicuñas, majestuosos camélidos del sur del continente

Spread the love
Fuente Lundin Mining

Fronteras que se derriten al toque del capital

X Silvia Beatriz Adoue/Desinformémonos junio 2026

El próximo 7 de julio, los Estados argentino y chileno ratificarán el tratado minero firmado en 1997. Ya había recibido agregados desde entonces, que simplifican los trámites tributarios y aduaneros para empresas que extraen mineral en zonas fronterizas. A partir de julio, serán incluidos nuevos dispositivos que permiten tratar territorios fronterizos de extracción mineral con una legislación común a los dos Estados. Esperan con eso atraer más inversiones. En la práctica, las empresas interesadas en explotar áreas contiguas no precisarán tramitar autorizaciones en cada país, ni someterse a normativas diferentes.

Esto ocurre al mismo tiempo en que el congreso argentino aprobó una ley, conocida como “ley de glaciares”, que permite actividades productivas con impacto sobre áreas de importancia para las redes hídricas. Dice Barinia Montoya: “En estas zonas extremas, el entramado subterráneo funciona como un gigantesco regulador hídrico natural, atrapando el agua de las escasas lluvias y nevadas para liberarla gradualmente”[1]. La flexibilización de las leyes de protección ambiental viene avanzando a pasos agigantados. Y se espera que el tratado biestatal iguale los marcos legales reduciendo los obstáculos para la expoliación territorial en ambos países.

Observamos en el continente “manchas dinámicas” de extracción de commodities que se sobreponen unas a las otras y que no se circunscriben a las fronteras de los Estados (dizque)nacionales. Las fronteras que obstaculizan el paso de refugiados se disuelven al toque de los intereses extractivistas. Las manchas de extracción avanzan unas sobre las otras al ritmo de la instalación de infraestructura logística y energética, y de los vaivenes de los fondos de inversión y los mercados de futuros que especulan en el medio de la catástrofe ambiental. El resultado es la expulsión de las gentes, la destrucción de los territorios y el acorralamiento de los migrantes que buscan otros medios de vida o simplemente huyen de la muerte instalada en las zonas de sacrificio, que, a partir del tratado minero, podrán tener alcance biestatal. Los Estados garanten ese cribo que asegura el paso de capitales y mercaderías, e impide el paso de las gentes[2].

El miércoles 10 de junio, el gobierno brasileño promulgó un acuerdo de cooperación policial en el Mercosul que permite el ingreso de las instituciones policiales de los Estados miembros en los territorios de los demás para perseguir fugitivos. Se espera que dos Estados más, miembros del Mercosul, ratifiquen el acuerdo para que entre en vigor[3].

Mientras tanto, la “mancha” del litio, la de la soja, la del oro, la de la carne… agujerean las fronteras. El tratado minero pretende una nueva forma de gobernanza para dar curso a la explotación de Atacama, en el norte de Chile, y San Juan, en el centro oeste de Argentina. La región es rica en aguas heladas, que podrán ser aprovechadas en contexto del cambio climático y la escasez hídrica. La presencia de oro y cobre viene alimentando la codicia de mineras como Lundin Mining y BHP Canadá, que explotan los yacimientos de Josemaría, Filo Sol y Helados. Todos organizados en el Proyecto Vicuña[4], nombre bonito para un emprendimiento que justamente afecta las vicuñas, majestuosos camélidos del sur del continente[5].

Las fronteras se derriten al paso de los intereses capitalistas. ¡Qué bueno sería que se disolvieran para un continuum de la vida de los territorios!


[1] Ver: https://es.mongabay.com/2026/06/reactivacion-tratado-minero-chile-argentina-alertas-ambientales/

[2] “Entre tu pueblo y mi pueblo hay un punto y una raya,/la raya dice no hay paso el punto vía cerrada/hoy caminando por el mundo se ven ríos y montañas/ se ven selvas y desiertos pero no puntos y rayas/Porque estas cosas no existen si no que fueron creadas/ para que mi alma y la tuya estén siempre separadas”, Punto y raya, Aníbal Nazoa.

[3] Ver: https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2026/06/10/nuevo-acuerdo-policial-del-mercosur-permitira-a-agentes-cruzar-fronteras-entre-paises-en-operativos.shtml

[4] Ver: https://www.redimin.cl/proyecto-vicuna-us-800-millones-en-2026-y-el-distrito-de-cobre-que-bhp-y-lundin-empujan-en-la-frontera-con-chile

[5] Ver: https://camelid.org/index.php/en/species-en/vicugna-en