EPSTEIN Y LA IMPUNIDAD: LAS TRUMPsacciones DEL PODER

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Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, esta última su pareja/socia/cómplice, tenían lazos con la inteligencia de I$rael y su industria armamentista. De hecho, Ghislaine es hija de Robert Maxwell, magnate británico con vínculos al Mossad i$raelí , y sabemos que Epstein donó 25.000 dólares a las Fuerzas de Defensa de Israel (FIDF) y al Fondo Nacional Judío (JNF) que construye asentamientos en Cisjordania ocupada . También invirtió 1.5 millones de dólares en Carbyne, empresa tecnológica i$raelí con ex-agentes de la Unidad 8200 de inteligencia militar . Son entonces, la misma tecnología que espía a las organizaciones de liberación palestinas y la misma industria que bombardea Gaza.

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¿Por dónde empezar?… No voy a hablar de un agresor solitario, de un caso aislado. Me voy a referir a todo un sistema que goza de la perversión y se regodea en su perfidia.

En la cabeza, Jeffrey Epstein, un lobbista de las élites mundiales, que creó una red de trata que operaba con dinero de magnates, y lo hizo protegido por agencias de inteligencia i$raelíes y la complicidad de gobiernos que hablan de “libertad” y «derechos humanos», mientras masacran al pueblo palestino en Gaza.

La trata de mujeres es “su negocio”, pero a la vez, es la forma de vida de estos sujetos. Una forma de vida que sostiene, ampara, alienta y reproduce lo que llaman la cultura de la violación. El símbolo máximo del patriarcado que se renueva constantemente y que está lejos de ser una idea fantasmal de feministas. No es “una narrativa”: es más real que la realidad, y nos apunta a diario.

Los medios de comunicación, la tele y las redes sociales (RRSS), los discursos de políticos y empresarios, nos han saturado la cabeza asociando deliberadamente a las personas pobres con «delincuentes», «terroristas», «anti-sociales», «flojos», «come guaguas», ocultando así que personajes como Epstein y otros lobbistas de las élites, son en realidad los mayores exponentes de la delincuencia terrorista y “antisocial” mundial.

Un devoro colonialista y esquema piramidal

Han sido popularizados por los medios masivos como personajes (afortunadamente) inalcanzables, pero lo real es que existe una línea divisoria entre nosotras y ellos. Línea que se enclava geográficamente en Palm Beach, USA. Ahí se ubica la isla de Epstein donde pululan -o pululaban- los agresores sexuales que teniendo en frente al West Palm Beach, una zona vulnerable, cruzaban a cazar adolescentes empobrecidas.

Virginia Giuffre tenía 15 años cuando fue captada como “trabajadora de spa” y vendida al príncipe Andrés, hermano del actual rey de Inglaterra. Ella, como decenas de adolescentes -estadounidenses, latinas, europeas del este, afroamericanas-, fue capturada (cazada) en West Palm Beach, con promesas de 200 dólares por «masajes», para luego ser obligada a reclutar a otras niñas y adolescentes de su escuela, en un verdadero esquema piramidal de explotación sexual infantil.

Mentira tras mentira, esta red de trata de mujeres jóvenes y niñas, circulaba y se agrandaba impunemente, pese a las demandas de las víctimas.

Parece una historia conocida por nosotras: españoles, portugueses, ingleses, llegando, en nombre de “la libertad”, a África, países árabes, Asia, Abya Yala, para explotar tierras, pueblos y cuerpos. Europa, EE.UU. (USA) y sus extractivismos fomentados por quienes nos gobiernan como a “colonias” en estas ¡siempre sagradas democracias!, reventando a pueblos en luchas anticoloniales. Es cosa de mirar a Palestina, el Congo, Venezuela, Chile, y un largo etcétera. Es el norte global, comiéndose al sur.

La conexión israelí: violación, dinero, armas, genocidio y poder

Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, esta última su pareja/socia/cómplice, tenían lazos con la inteligencia de I$rael y su industria armamentista. De hecho, Ghislaine es hija de Robert Maxwell, magnate británico con vínculos al Mossad i$raelí[1], y sabemos que Epstein donó 25.000 dólares a las Fuerzas de Defensa de Israel (FIDF) y al Fondo Nacional Judío (JNF) que construye asentamientos en Cisjordania ocupada[2]. También invirtió 1.5 millones de dólares en Carbyne, empresa tecnológica i$raelí con ex-agentes de la Unidad 8200 de inteligencia militar[3]. Son entonces, la misma tecnología que espía a las organizaciones de liberación palestinas y la misma industria que bombardea Gaza.

Ehud Barak, ex-primer ministro i$raelí, voló 12 veces en el avión de Epstein. Otros nombres, ligados estrechamente a este sujeto, entre otros y además del príncipe Andrés, son Bill Clinton y Donald Trump. Este último, Trump, presidente vigente de USA (EE.UU.), aparece nombrado más de mil veces en los archivos liberados. Todo está conectado: poder, dinero, violación-pedofilia, armas, genocidio.

El TRUMPoso y su inmunidad

¿Por qué liberar los archivos ahora? Sospechoso. Trump prometió hacerlo en 2024, en plena campaña política, para usarlos como «arma» contra los demócratas, pero no previó que sería nombrado tantas veces y entonces, a pesar de todo su poder, le sería imposible desligarse de la inmundicia que lo caracteriza. Y no se iba a quedar de brazos cruzados, al verse acorralado -no solo por este caso, sino por otros delitos-, en julio de 2024, presionó a la Corte Suprema de USA a un acto inconstitucional que decretó inmunidad penal a los presidentes (y ex-presidentes) por «actos oficiales» realizados durante su mandato. En palabras simples, el presidente de USA puede cometer delitos -como ordenar torturas, asesinatos, traficar personas-, mientras lo ejecute en “función del cargo”, porque la corte hizo una muy conveniente y ambigua definición, tanto que cualquier cosa pueda ser considerada “acto oficial”. O sea, si ya sabíamos que a estos sujetos la justicia punitiva ni siquiera les toca la punta del pelo, este fallo deja más claro que nunca, que -ahora- amparados en la legalidad siguen haciendo lo que quieren porque, lisa y llanamente, pueden.

Este tipo de bandas delictuales de élite, pueden comprar y ocupar territorios, bombardearnos, y a la vez, apuestan a que por medios de sus monopolios comunicacionales, se difundan mitos pseudoespirituales y paranormales sobre ellos para quitarle realidad a sus fechorías. También, se sobornan entre ellos. Epstein cumplía sus deseos sin pedir nada a cambio, hizo registro de los actos aberrantes de sus amigos pedófilos y violadores (incluido él), a través de grabaciones y fotografías, porque quien tiene los videos, tiene el poder.

Todo esto está pasando ante la mirada impávida de un mundo que mira el “superbol”, deslizando el dedo entre memes y conflictos, y no pasa nada…

No pasa nada si el presidente del planeta es un pedófilo, a$e$ino y violador que no se da por aludido, que prefiere tuitear sobre Bad Bunny.

No pasó nada cuando Epstein fue encarcelado en 2008, cumpliendo solo 13 meses en una cárcel de lujo, para luego ser liberado y seguir victimizando niñas y mujeres, con sus aberraciones. Y no pasó nada en 2019, cuando lo volvieron a encarcelar y le permitieron suicidarse para liberarlo de cumplir condena por sus miserables crímenes.

Tampoco pasa nada si sus medios de comunicación exponen los nombres de las víctimas sin sus consentimientos, mientras protegen a los victimarios. Y no pasa nada si dejan que se muera de hambre el pueblo de Cuba a causa del bloqueo económico de USA, si masacran la Franja de Gaza, si en $hile los medios basura que responden a las élites financieras, hacen un espectáculo de la desaparición de Julia Chuñil, o si en Argentina, Milei retorna a políticas esclavistas.

El fascismo en el planeta no es “nueva ola”, nunca se fue, siempre estuvo, pero nos chorrea y nos ahogamos en él.

El fascismo que nos chorrea

Epstein murió en su celda en 2019. Maxwell cumple condena mientras sus clientes siguen libres. Trump tiene inmunidad presidencial. El príncipe Andrés, estuvo 11 horas detenido y pagó millones para acallar a su víctima. Bill Clinton sigue dando conferencias, Ehud Barak sigue en política i$raelí.

Ellos soltaron la información, y más allá de ser o no, una estrategia electoral, sigo preguntándome ¿por qué ahora? ¿de qué nos quieren distraer? ¿o sencillamente los liberaron para decirnos que ellos pueden hacer lo que quieran sin recibir condena alguna?

¿Qué nos va a salvar? No creo que un mesías, estoy segura que el e$tado tampoco.

Nos queda la colectividad que no pide permiso, que construye justicia desde abajo mientras ellos siguen impunes. Nos queda no dejar que el espectáculo lo entierre. Porque si ellos pueden todo, nosotras NO podemos olvidar. Porque la justicia in$titucional nunca llegará para nosotras, pero la nuestra tampoco necesita su permiso.


[1] Epstein financió grupos anti-Palestina, incluido uno ligado a asentamientos sionistas: FBI, 9 de febrero de 2026, TRT World https://www.trtespanol.com/article/154b34e71011

[2] ¿Cuáles eran los vínculos de Jeffrey Epstein con Israel? Por Simon Speakman Cordall, 9 de febrero 2026, Aljazeera, https://www.aljazeera.com/news/2026/2/9/what-were-jeffrey-epsteins-links-to-israel

[3][3] Un documento del FBI afirma que Jeffrey Epstein era agente del Mossad. Así es como se le vinculó con Israel. The Week, actualizado 10 febrero 2026, https://www.theweek.in/news/middle-east/2026/02/10/doj-files-fbi-document-claims-jeffrey-epstein-was-a-mossad-agent-here-is-how-he-was-tied-to-israel-ehud-barak.html y La red oculta: cómo Epstein conectó a Peter Thiel de Palantir con el complejo de ciber espionaje israelí, Bruno Sgarzini, (R), https://www.diario-red.com/articulo/internacional/red-oculta-como-epstein-conecto-peter-thiel-palantir-complejo-ciber-espionaje-israeli/20260216223411064041.html