LA VIOLENCIA POLITICA SEXUAL ES TERRORISMO ESTATAL: aproximaciones desde la experiencia y la memoria contra la impunidad en Chile» (septiembre 2021)

Su lectura permite encontrarnos en convicciones comunes, entre ellas: terrorismo de Estado, tortura, impunidad, racismo, colonialismo, capitalismo, patriarcado. A seguir resistiendo como luchadoras, no como víctimas, en un proceso continuo, como el bello símbolo del hilo rojo que acuñan Memorias de Rebeldías Feministas

Del Colectivo de Mujeres Sobrevivientes siempre Resistentes

y Memorias de Rebeldías Feministas. 21 septiembre 2021

X Sandra Palestro Contreras, Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres

«Treinta años pasaron para conocer, una parte, de esta violencia como tortura, aunque ya desde el año 2000, las y los sobrevivientes, expresos y presas políticas empezaron a interponer las primeras querellas por secuestro, tortura y asociación ilícita. En 2003, la oportunidad fue la creación de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Comisión Valech). El Informe presentado al año siguiente, es el resultado de 35.865 testimonios, de los cuales 3.399 fueron aportados por mujeres.

“Las entrevistas realizadas por esta Comisión no indagaron expresamente acerca de la violencia sexual ejercida contra las ex presas. Las situaciones que se registran fueron mencionadas espontáneamente por las declarantes. Es necesario señalar que la violación sexual es para muchas mujeres un hecho del cual les cuesta hablar y muchas veces prefieren no hacerlo”.[1] Así introduce la Comisión Valech la segunda parte, Violencia sexual contra las mujeres, del capítulo V, Métodos de tortura: definiciones y testimonios. Luego, se encuentran relatos de las mujeres, aquellos mencionados “espontáneamente por las declarantes”. ¿Pero, por qué no preguntaron?

Esta omisión de la pregunta sobre violencia sexual tiene historia: Roberto Garretón, en el artículo “La defensa de los Derechos Humanos y la agresión sexual a mujeres presas durante la dictadura”, señala que desde el comienzo, en el Comité Pro Paz y luego en la Vicaría de la Solidaridad algo se sabía, pero “las agresiones sexuales no se registraron y menos dieron origen a expedientes judiciales; las violaciones simplemente no se registraron porque las víctimas no las denunciaron”. La primera explicación para ello es “el silencio natural que produce el pudor de la mujer que se enfrenta a una situación límite”[2].

Al finalizar el mencionado artículo, Roberto Garretón concluye que “todos los testimonios que ahora se conocen nos deben hacer reflexionar sobre el por qué supusimos, que la chilena, podría ser la única dictadura fascista que no habría recurrido a la violación de mujeres y a otras agresiones y aberraciones sexuales”.


[1] Informe. Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura. Noviembre, 2004 http://www.comisionvalech.gov.cl/informeValech/Capitulo5.pdf

[2] Garretón, Roberto. “La defensa de los Derechos Humanos y la agresión sexual a mujeres presas durante la dictadura”. En: Fundación Instituto de la Mujer y Corporación Humanas. Memorias de Ocupación. Violencia sexual contra mujeres detenidas durante la dictadura. Santiago, Chile, octubre 2005.

Para leer el documento completo de la presentación de Sandra Palestro en el lanzamiento del libro de Mujeres sobrevivientes siempre Resistentes-Memorias de Rebeldías Feministas entra acá: https://puntadaconhilo.cl/sandra-palestro-libro-la-violencia-politica-sexual-pdf/

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