«Sin acomodo en la Democracia de los Acuerdos»

«Una de las discusiones que tomó mayor importancia aquella tarde fue nuestra necesaria autonomía frente a la Coordinadora Feminista 8M, ya que en reuniones pasadas habíamos manifestado que nuestra postura política se apartaba de lo resuelto por dicha instancia en el sentido de incorporarse a la Mesa de Unidad Social. Rescatábamos la necesaria autonomía de las organizaciones sociales frente a los partidos políticos, con prácticas patriarcales y sin ninguna perspectiva feminista, más allá de transformar las demandas del pueblo movilizado en un pliego de peticiones a ser negociado con el Estado…”

Mis proximidades a la lectura del libro “La Violencia Política Sexual es Terrorismo Estatal: Aproximaciones desde la experiencia y la memoria contra la impunidad en Chile”, del Colectivo de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes y Memorias de Rebeldías Feministas

letrero instalado por Memorias de Rebeldías Feministas el 12 de septiembre fuera del Centro de Torturas «Venda Sexy» que fue quitado por quienes han adquirido de manera privada esta propiedad al día siguiente de haber sido instalado como símbolo concreto de que allí se desapareció a personas y de que se busca borrar la historia de las Sobrevivientes

«Relevo el aporte político de esta publicación a la Autonomía Política Feminista haciendo a la vez reflexiones y problematizaciones confiada en lo genuino feminista de las compañeras al proponerme comentar su libro. La invitación fue a aportar mi pensamiento para debatir, disentir y conversar sobre lo político de esta propuesta y lo haré desde las colectivas en que activo y he activado, autonomía política feminista».

(foto: Radio Humedales)

«Las denuncias y problematizaciones de este libro no perdonan ni son “optimistas” con lo que las instituciones han respondido en el largo proceso de conversaciones, demandas y exigencias de parte de las sobrevivientes para la tipificación de la Violencia Política Sexual, VPS. La Violencia contra las Mujeres por parte de agentes del Estado, expresión específica del terrorismo de Estado contra las mujeres y cuerpos feminizados, objetos de secuestro en dictadura como una exacerbación particular de lo que ellas llaman “las violencias sexo-genéricas estructurales” (pág 19), se perpetúan y repiten en Revuelta Popular, con más y más mujeres y personas feminizadas violadas por parte de policías y ejército chileno, y ellas lo denuncian. Así, la salida y el enfrentamiento contra la impunidad, sigue siendo colectiva, de base, autónoma.


Las autoras que proponen el concepto de Violencia Política Sexual (VPS) para su tipificación, en sus palabras “no se acomodan a la democracia de los acuerdos para seguir administrando el legado dictatorial”, y se ubican “fuera del entramado civilizado de lo posible” (pág. 27).»

La Memo, 2015, Día de los DDHH en la Plaza de la Constitución, Santiago Centro, R.M. Beatriz Bataszew y Claudia Tassara (foto: Lesbofeministas antirracistas Tierra y Territorio)

«De la autonomía política feminista territorial que me inspiró cuando recién venía conociendo el feminismo, pero no era novata en militancias y posturas políticas de clase y revolucionarias, admiré varios de sus planteamientos que en la práctica pude conocer y hacerme parte de ellos. Igualmente para quien no estuvo en ese tiempo, son cuestionamientos que simples y fáciles de encontrar en las memorias de los encuentros EFLAC, por ejemplo. De ellos destaco los que me resuenan hasta la fecha, constantemente:


  • Develar las relaciones de poder y la violencia en sus múltiples expresiones en los ámbitos “privado” y “público”[1];
  • la relevancia de un desarrollo ideológico autónomo versus insertarse en el contexto de las izquierdas para no supeditarse a las directrices de los partidos políticos, y sin perder la capacidad de vinculación y alianzas estratégicas con organizaciones de grupos oprimidos de los que somos parte[2];
  • la defensa de estrategias como el separatismo a manera de autonomía política del feminismo[3];
  • problematizaciones de lesbofobia y racismo dentro de los feminismos y como elementos de una misma lectura política[4];
  • la lucha frontal contra el capitalismo, contra las relaciones de subordinación entre los países (colonialismo-imperialismo)[5];
  • el cuestionamiento de que pudiese configurarse un feminismo en función de las políticas del Banco Mundial (inclusión, equidad, igualdad de oportunidades, empoderamiento, despolitización del concepto de género, ciudadanismo que desmoviliza revoluciones)[6].

[1] I EFLAC. BOGOTÁ, COLOMBIA, 1981 (189 mujeres asistentes).

[2] II EFLAC, LIMA, 1983, (600 mujeres asistentes).

[3] VII, 1996, Cartagena, Chile (800 asistentes)

[4] II y VII EFLAC

[5] I EFLAC, BOGOTÁ, 1981.

[6] II EFLAC, LIMA, 1983.

La Memo, colectiva Memoria Feminista feministas autónomas 2008, marcha por el Paseo Ahumada, Santiago centro, R.M. (foto: Memoria feminista)

No estuve en todos los EFLAC, de hecho solo en dos (y ELFLAC, solamente en uno), y no estuve en los 80 en el feminismo. Pero el feminismo no empieza con nosotras, siempre hubo y hay otras que empezaron antes, a reflexionar y a actuar. No es una hoja en blanco el feminismo, no empezamos de cero.

En los 90, en la colectiva Movimiento Feminista Autónomo y en los 2000, en Memoria Feminista, pude aprender, comprendiendo mucho más, qué era lo que a nivel semi-intuitivo, me había alejado de las izquierdas patriarcales, mixtas-masculinas.

Reconozco eses sentimiento político en el libro de Rebeldías-Sobrevivientes, cuando en el capítulo “Exigencias e interpelación al Estado”, expresan”:

«En lo que respecta a este libro, en el capítulo llamado: “En Nuestra Lucha desde la Revuelta de Octubre hasta el presente (2019-2020)” (pág 124), señalan:

“Al interior de la Asociación (Asociación de Memoria y Derechos Humanos Venda Sexy) vivíamos una situación ambigua… se mantenía el más férreo silencio y la absoluta omisión y no valoración de lo que estábamos haciendo…” (pág. 28).


“Una de las discusiones que tomó mayor importancia aquella tarde fue nuestra necesaria autonomía frente a la Coordinadora Feminista 8M, ya que en reuniones pasadas habíamos manifestado que nuestra postura política se apartaba de lo resuelto por dicha instancia en el sentido de incorporarse a la Mesa de Unidad Social.
Rescatábamos la necesaria autonomía de las organizaciones sociales frente a los partidos políticos, con prácticas patriarcales y sin ninguna perspectiva feminista, más allá de transformar las demandas del pueblo movilizado en un pliego de peticiones a ser negociado con el Estado…”…


Es así también -en lo sustancial- que hemos leído la autonomía política feminista por 30 años, y tal vez 40, (desde las feministas de los 80).


Las compañeras de Memorias de Rebeldías Feministas, de una manera distinta, desde su activismo de base, en mi opinión entregan, desde su historia y su hacer, elementos que podrían actualizar la autonomía política feminista. En la etapa desde 2019, plantean autonomía política del conglomerado masivo Coordinadora Feminista 8M (CF8M), al unirse éste, abierta y públicamente, a otros conglomerados comprometidos y generados, fundamentalmente, por los partidos de Nueva Mayoría-Concertación de Partidos Por la Democracia-Frente Amplio»…

Puedes leer el documento completo «Sin acomodo en la Democracia de los Acuerdos» (victoria aldunate morales, lesbiana feminista antirracista, septiembre 2021) en: https://puntadaconhilo.cl/wp-content/uploads/2021/09/SIN-ACOMODO.pdf

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