NO HAY RECONCILIACIÓN POSIBLE (1994)

Portada Nº 3 Puntada con Hilo, año 1994

Crímenes y derechos
NO HAY RECONCILIACION POSIBLE…
x Puntada con Hilo

…mientras no haya justicia.¡Claro que hay rencor! y es que hay un duelo pendiente. Vivos y muertos penan en Chile.
Sin embargo, la búsqueda de justicia no es revancha, es salud.

Es enterrar junto con nuestros muertos, todo lo que se nos murió adentro. Es evitar, además, que continúen y se reproduzcan las violaciones a los Derechos Humanos.

ESTAN PENANDO
Andan en el aire las rabias, el resentimiento, los llantos contenidos.
Hay que llorar para quedar desahogados/as. Se necesita tener la certeza de que los muertos están donde deben estar, en sus tumbas con las flores de los domingos, y que los vivos asumiremos la dignidad humana de la justicia.
Sólo así se hará la catarsis (el desahogo, la liberación).

NO HA TERMINADO
Las dos fuerzas principales de una tragedia son el ultraje y la catarsis; alguien viola la integridad de los demás, y hasta que no sea condenado y la vida restaurada, el drama no finaliza.
Todos están involucradas: los participantes y el público.
Baja el telón sólo cuando se hace justicia.
Mientras no se haga ese proceso de limpieza sicológica y social, las personas seguirán sufriendo el horror, porque él continúa, a veces, silencioso, pero está, y aflora en violencia y traumas.

NO HAY OLVIDO
¿Será por eso que cada 11 de septiembre, en las protestas, aparecen más y más jóvenes que crecieron durante la dictadura, a pesar de que en otros espacios dicen que no están ni ahí?
¿Será por eso que otros jóvenes -también hijos de Pinochet- escriben con verdadera furia, ofensas en afiches con fotos de los detenidos-desaparecidos en facultades universitarias (Escuela de Periodismo, U. de Chile)?
No hay justicia, no hay olvido, no hay reconciliación.

«VENCEREMOS»… Y LA MUJER DE LA PATRIA TAMBIEN
En el día que yo muera, mi lugar lo tomas tú, decía la canción en una estrofa, dedicada evidentemente a las mujeres de los militantes. A esas compañeras maternales y aguantadoras, a esas del dicho de que tras cada gran hombre hay una gran mujer; esas que no iban a reuniones para alcanzar a tenerle la comida lista al marido que llegaba de sus tareas políticas.
Luego del golpe, cuando la violencia era más aguda repletaron la lucha social. Por lo demás, siempre habían batallado en familia, con la carestía de la vida y la crianza de los niños.
1973, sin embargo, fue precedido por movimientos sociales en los que también hubo mujeres que estuvieron codo a codo con sus compañeros… o un codo más abajo. A menudo habían sido mandos medios en los partidos de izquierda, dirigentas de base, o de organizaciones sociales. En dictadura tomaron el protagonismo.

MACHISMO Y VIOLENCIA
También hubo las que pasaron a la clandestinidad y se separaron de sus familias, declararon una guerra frontal al autoritarismo.Las que fueron detenidas cuentan que los torturadores las trataban como tontas útiles de los hombres. «¡No te creai’ que por ser mujer, te voy a tratar mejor!», les decían. Todo lo referente a la sexualidad de esas mujeres era motivo de burla y humillación colectiva para los agentes de la DINA que hacían orgías violadoras los Años Nuevos. Se trataba de rebajarlas, de violentar sus cuerpos. Los machos del poder no podían soportar que ellas los enfrentaran, que no estuvieran entre las cuatro paredes del lugar asignado.

METODOS USADOS CONTRA HOMBRES Y MUJERES
Golpes de corriente eléctrica, colgar a la persona de los pies con un palo atravesado en las piernas y dejarla suspendida, ponerla en una tina llena de excremento, sumergirla en agua sucia hasta que casi se ahogue, violarla, introducirle objetos y animales en la vagina o el recto, torturarla delante de algún familiar (pareja, padre, hijos/as), hacerla escuchar el llanto de sus niños/as o guaguas, pasar con vehículos por sobre gente viva y dejar que se les gangrenaran las heridas, cortarles las manos y sacarles los ojos…

EL DICTADOR INTERNO
En el exilio aceptábamos que entre nuestras tareas estaba la de preparar las empanadas para las actividades solidarias.
Dentro o fuera del país «era mal mirado que la esposa de un desaparecido se volviera a enamorar», cuenta la mujer de un detenido desaparecido que se casó nuevamente.
Parecía traición. Había que ser fuerte, sacrificarse, aunque se muriera en el intento.Era la trampa histórica de ser la costilla de alguien.
Hubo cárcel interna. Los derechos humanos personales se desdeñaron muchas veces en esa vorágine de terror y resistencia. También se dejaron para después cosas fundamentales, porque el perseguidor estaba encima y hacía sombra sobre todo, incluso sobre interrogantes como: ¿qué democracia queremos? ¿qué modelo económico? ¿qué lugar para las mujeres?

IN CRESCENDO
Las madres, hijas, hermanas, esposas, compañeras de los desaparecidos, ejecutados, presos políticos; jefas de hogar, proveedoras, políticas. La lucha fue muchas veces bailando solas. Primero por la vida del otro, después contra el hambre, contra la política económica de Pinochet que tenía a los hombres cesantes y deprimidos… Entonces, descubrieron la posibilidad del cambio, no sólo económico sino social y cultural.
Si la mujer no está la democracia no va, se oía decir…

TIEMPOS DE JAGUAR               
Se quieren quedar con el modelo económico de la dictadura, y barrer las culpas debajo de la alfombra, soluciones globales les dicen. Insisten en que los militares pidan perdón, y no en la justicia. Las juezas/ces que reconocen delito en casos de violaciones a los DD.HH., se declaran incompetentes; el jefe máximo del terrorismo estatal sigue inamovible; sus mafiosos libres y unos pocos en cárceles de lujo.
Las mujeres, bien gracias; fue un momento histórico especial, ahora a sus casas… 
La mentalidad autoritaria sigue ‘vivita y coleando’, justifica torturas y asesinatos, construye cárceles de alta seguridad, intenta leyes para encarcelar niños, y no acepta más poderes que el propio.

OTROS DD. HH.
La pobreza encubierta y la que está a los ojos de todos, la sobreexplotación, la salud y la jubilación transadas en el mercado, los recursos naturales exterminándose; el patético sueño roto del que creyó que con dos pollitos llegaría a empresario; los créditos mágicos de consumo que empobrecen a la gente, también son faltas de respeto al derecho a la vida y a la felicidad.
¡Imposible sanarse!

BORRON Y CUENTA NUEVA: ILUSION DEL CULPABLE
Estas condiciones en todo el continente -que ha sufrido lo mismo-no sólo no reconcilian a nadie sino que renuevan el ultraje… y, por supuesto, la rebeldía.
Surgen movimientos sociales que a menudo se esfuerzan por defender una concepción más global de los derechos: políticos, civiles, ecológicos, raciales, generacionales y sexuales.
Organizaciones juveniles y de tercera edad, feministas, homosexuales, ecologistas, indígenas, trabajadoras sexuales, obreros y obreras; guerrillas como la mejicana, atisbos de levantamiento social en Santiago del Estero (Argentina), la protesta boliviana contra los residuos tóxicos, las mujeres con pollera en el Perú y su diputada, son muestras claras de que las y los discriminados, aquellos a quienes se les viola sus derechos a diario no olvidan ni se rinden.
Y es que tienen poco que perder y mucho que reivindicar.
El 11 de septiembre, a 21 años del golpe, el clamor de miles de personas en todo Chile fue: ¡No hay punto final!

FUENTE: PUNTADA CON HILO, AÑO 1, Nº 3, OCTUBRE 1994

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